El sonido de la vida

Hoy salí de mi casa sin audífonos ni mi música. Olvidé ponerle música a mi "mp3".
Tomé el metro desde Baquedano hasta Pedro de Valdivia, y por primera vez en muchos dias oí lo que todos oyen en uno de estos viajes:
Quejas, dramas, pelambres, peleas, arreglos a ultimas, excusas por la hora de llegada, etc.
Me dio mucha lástima y lata, porque los tema me eran bastante aburridos.
El sonido del metro era todo gris y opaco, nadie iba con vida a su lugar de trabajo.
Ahora recordé por qué siempre estoy con música adonde sea que vaya: Me alegra y me mantiene en pie, ella me transporta a un lugar más agradable.
Hoy mismo recupero mi música.

1 comentarios:

Alicia dijo...

¡Pero pequeño cómo olvida algo tan importante como la música en el "mp3"! ¡Es que eso es un pecado!
Al menos yo ya no puedo vivir sin el disco de Tarja, y para asegurarme, lo ando trayendo en el "mp3" y en el cel jejeje.